viernes, 7 de julio de 2017

FIN DE TRAYECTO - Para los Viernes Creativos- Para Ernesto Ortega



Llevaban semanas preparando la huida. Él llevaría una gabardina de color marrón, como los detectives de sus novelas, como Humphrey Bogart, el atuendo más indicado para andar por Nueva York. Ella le pidió prestado un vestido rojo, con mucho vuelo, a su compañera de habitación. Ya no era rubia, pero tampoco importaba demasiado.
Se miraron en el espejo. Se rieron, nerviosos. Brindaron con agua. Tragaron todas las pastillas a la vez. Tosieron. Volvieron a reír, se besaron y se tomaron de la mano.

A la mañana siguiente, cuando los encontró la enfermera del asilo, ellos ya estaban a los pies de la Estatua de la Libertad.


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