LAS OPERAS PERDIDAS DE FRANCESCA SCOTTO - PORTADA. RESEÑAS. PRESENTACIONES







Fani Fernández ha compartido un evento.
Elena Casero Viana ha construido una novela inteligente, diáfana, armoniosa, fiel a su persona. En ella, nos ofrece una historia en torno a una partitura, una de las primeras óperas, de gran valor, en donde la intriga se desenvuelve atrapándote con sutilidad pero sin florituras, envuelta de una pasión por la música tal y mostrándonos tantos registros humanos, tan precisa en su mecanismo, que es casi sinfónica.
Será un placer acompañarla junto a su editor, Mariano Zurdo, el sábado 17 en la Librería Ramon Llull de Valencia. "Las óperas perdidas de Francesca Scotto", su nueva novela, en Talentura.

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Llenazo absoluto en la presentación del libro "Las óperas perdidas de Francesca Scotto", de Elena Casero. Probablemente su obra más ambiciosa. Una intriga con base histórica sobre el manuscrito de una ópera inédita del siglo XVII y que pone encima de la mesa la situación de las mujeres en el mundo de la música. ¿Cuántas compositoras conocemos? Buena pregunta. Fue una tarde memorable llena de buenos amigos.


Ayer presentó en la #libreriaRamonLlull Elena Casero Viana su séptimo libro, "Las óperas perdidas de Francesca Scotto". Una novela que combina la música y las letras, sus dos pasiones.
La presentación corrió a cargo de su editor Mariano Zurdo (Talentura) y la periodista Fani Fernández.
Fani hizo una excelente presentación con ese tono de voz pausado y armonioso que la caracteriza y su estilo moderado y profesional.
Y nos habló de la novela y de su interpretación.
En palabras de Fani, "Las operas perdidas de Francesca Scotto" nos habla de la desacralización y reivindicación de la música clásica. Es una prosa que combina la exquisitez y la sobriedad. Es comedida, escrita desde el profundo respeto al lector, de estilo diáfano y con el ritmo y la cadencia necesarias para animarlo a adentrarse en la trama en torno a una partitura"
La autora, que inauguró la presentación tocando tres piezas musicales de oboe junto a su profesor, se la veía abrumada y feliz por el llenazo de la libreria. Habló poco pero bueno, como es característico en ella. Reivindicó el papel relegado de la mujer en la música clásica, nos contó que huye de sensiblerias cuando escribe y que le gusta la intriga en las novelas. Se percató con sorna que siempre hay un muerto en ellas y concluyó hablando de su madre, la persona que le inculcó el amor a la música.
A modo de resumen, diré que estoy acostumbrada a ir a muchas presentaciones, por eso, enseguida distingo aquellas en las que se respira mucho amor del bueno. Ayer fue una de ellas. Felicidades Elena por haber conseguido tanta gente que te quiera... Eso no suele ser casual. Ah y por tu novela!!!

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Reseña de Miguel Sanfeliu. Blog Cierta distancia

http://ciertadistancia.blogspot.com/2019/01/elena-casero-las-operas-perdidas-de.html



Elena Casero lleva la música de serie, como le gusta decir, forma parte de su ADN. Su otra gran pasión, por supuesto, es la literatura. Las óperas perdidas de Francesca Scotto es su séptimo libro publicado, después de Discordancias (relatos), Luna de perigeo (microrrelatos), Tango sin memoriaDemasiado tarde,Tribulaciones de un sicario y Donde nunca pasa nada (novelas). Y en este libro combina sus dos pasiones componiendo una trama compleja que se desarrolla en el interesante mundo de la ópera.
La historia comienza cuando el director de orquesta Ricardo Rothernfeld, que al parecer ha encontrado el manuscrito perdido de una ópera del siglo XVII, firmada por Andrea Montecalvo, aparece muerto en su despacho por un ataque al corazón. Esto iniciará una investigación por parte de su secretario personal, Alberto Nebot. Patricia, el ama de llaves de Ricardo; Anna, la mujer de Alberto; el crítico Ferran Andreu; el librero Derrian Travis y Karolina, la desaparecida pareja de Ricardo, serán los personajes que poco a poco recompondrán un rompecabezas muy bien urdido en el que las piezas irán encajando progresivamente.
Una intriga protagonizada por unos personajes decididos a resolver el misterio de la autenticidad de esa ópera perdida, compuesta por una mujer. Durante el recorrido, la novela nos muestra subtramas que nos transportan a la Argentina posterior al golpe de estado de 1976, o al siglo XVII, informando al lector, de paso, de interesantes aspectos relacionados con el mundo de la música, no en vano el personaje de Francesca Scotto está basado en la compositora Francesca Caccini, según ha confesado la autora en alguna entrevista.
El estilo de Elena Casero es rápido, sin excesivas divagaciones, y recurre a menudo al recurso del diálogo para informar al lector de aquello que le interesa saber para seguir el hilo de la historia. Incluye, además, una lista de enlaces a composiciones musicales que recomienda para acompañar la lectura, así como un completo glosario de la gente que interviene en el montaje de una ópera.
Novela inteligentemente urdida que engancha, por lo que es bueno advertir que si alguien se decide a empezar su lectura por la noche es posible que amanezca sin haber podido interrumpirla.
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Elena Casero (Valencia, 1954) es una escritora prolífica, autora de novelas como Tango sin memoria (1996) yDonde nunca pasa nada (2014), y libros de relatos cortos y microrrelatos comoDiscordancias (2012) y Luna de Perigeo(2016), en los que brilla con luz propia. En esta ocasión nos ofrece una novela larga sobre la maldad que genera el rencor. A su lado, la venganza y la crueldad emergen como instrumentos esenciales al servicio de la misma. El tema obliga a profundizar en los aspectos psicológicos de los personajes, pues el rencor profundo no es un sentimiento espontáneo sino que viene provocado por alguna injusticia o humillación en el pasado que ha abierto una herida en el interior de las personas.
El desarrollo argumental de esta idea sitúa la trama en el mundo de la ópera. Con músicos, directores de orquesta, críticos, estudiosos musicales, coleccionistas de partituras antiguas y otros intelectuales afines, teje la autora una intriga que se desarrolla en el mundo contemporáneo pero tiene sus raíces en la Italia del siglo XVII, en el que vivió Fracesca Scotto, autora de la ópera L’amore del cavaliere, y algunas otras, pero su condición de mujer, como en tantas ocasiones, favoreció su olvido por la Historia.
Ricardo, argentino de nacimiento, con un pasado que intenta borrar, prestigioso y arrogante director de orquesta, compra a un librero de viejo una partitura de la ópera mencionada sin tener la seguridad de su autenticidad. La existencia de ese documento, valiosísimo de ser el original, pondrá en marcha una reacción sorprendente en Karolina, violinista y compañera de vida que, a su vez, provocará la repentina muerte de Ricardo.  Sus más allegados, Alberto, su asistente personal, Patricia, su ama de llaves, Fernando, crítico musical, y George propietario inicial de la partitura, se unirán para investigar los hechos, descubrir la verdad y desvelar el misterio.
Una novela que sólo puede haberla escrito una persona con conocimientos musicales, que ame y conozca esos ambientes. Elena Casero cumple esta condición, me consta que ha estudiado música y toca la flauta en la banda de su pueblo. Resulta interesante e instructivo el descubrimiento para el lector de este mundo deslumbrante con entresijos capaces de acoger la tragedia y las pasiones.
Elena Casero
Los personajes están diseñados con inteligencia. El que más interés me ha despertado es el de Patricia, también de procedencia argentina que ha vivido la terrible época de las dictaduras militares, alejada de estereotipos y con fuerza, con la pizca de ironía necesaria y bastante generosidad. Karolina constituye el personaje ausente que desde la distancia está moviendo a todos, la mujer fatal que no perdona y se condena a la soledad.
Las óperas perdidas de Francesca Scotto no es una novela negra propiamente dicha, pero toma algunos de sus elementos, como la turbiedad del texto. El lector ni siquiera está seguro de encontrarse ante un crimen aunque haya un muerto que reclame justicia. La autora juega con la elipsis y la confusión, deja al lector de imagine escenas y posterga explicaciones para alimentar el enigma que alimenta la curiosidad. La primera parte se sucede con un ritmo lento, como si el texto quedara suspendido en el aire mientras toma impulso, lo que consigue plenamente en la segunda.
Una novela amena y de interés creciente. Léanla.

María García-Lliberós




 Elena Casero Viana ha escrito "Las óperas perdidas de Francesca Scotto", una novela de intriga a la manera más clásica, donde también da cabida a otra de sus grandes pasiones: la música. (Comparto con Elena un enorme interés por ambas disciplinas, la literatura y la música, aunque ella me supere ampliamente en talento y conocimiento en ambas). La aparición de una ópera extraviada de una compositora del siglo XVIII da pie a un argumento lleno de humillaciones, odios, venganzas y lealtades, en el que tiene también cabida un amplio muestrario de sentimientos humanos. Aunque la trama alcanza por momentos un ritmo trepidante, la escritura de Elena Casero es sin embargo pausada, matizada y elegante, de manera que el lector, lejos de sentirse embriagado por los acontecimientos, puede disfrutar sin dificultades de las diversas peripecias de los protagonistas.
De Carlos Manzano

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https://cuentosvagabundos.blogspot.com/2019/02/las-operas-perdidas-de-francesca-scotto.html?fbclid=IwAR00BGSfaUZ6O_aY2mMEZ4g6tl3teEjziMlFKgRvTdTAAxXHmUDv8M-9-WI


Una muerte, un enigma y una genuina e inmensa devoción por la  música son los pilares sobre los que se articula la trama de esta novela, "Las óperas perdidas de Francesca Scotto", donde traza Elena Casero una historia de rencores y venganzas, de humillaciones e injusticias, de personajes heridos en busca de consuelo, de redención y de verdad.
Ambientada en el mundo de la ópera y a partir del hallazgo casual de un manuscrito del S.XVII inédito hasta el momento, construye la autora una intriga que, saltando del presente al pasado, de Valencia a Londres, de Nápoles a Buenos Aires... abarca temas tan diversos como las dificultades que siempre tuvieron las mujeres para hacer valer su obra en un mundo de hombres, el nacimiento de la ópera como género o el drama de la dictadura argentina latente y fundamental en las reacciones y comportamientos de alguno de los personajes.

De un modo ágil y muy ameno, va encajando poco a poco la narración, capítulo tras  capítulo, un puzle y un misterio −el de la muerte de un prestigioso director de orquesta y la autenticidad o no de esa ópera perdida a que alude el título− que atrapa por completo al lector hasta el final de la novela y enfrenta al fin a sus protagonistas a las consecuencias de todos y cada uno de sus actos: de sus bondades, de sus egoísmos, mezquindades y miserias.

De Marta Navarro
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Las óperas perdidas de Francesca Scotto (Talentura), de Elena Casero: novela de tramas bien urdidas, en las que la información se dosifica con inteligencia de forma que no puedes dejar de leer, y, sobre todo, personajes muy bien perfilados. Elena Casero apuesta en esta ocasión por una historia con música de fondo que suena muy, muy bien.
De Maite Núñez


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Reseña de Fuensanta NIñirola en El placer de la lectura
Elena Casero sorprende a sus lectores habituales introduciendo en esta novela un elemento que es muy importante en su vida: la música.
Es una narración empapada de música, como un bizcocho borracho. La música aflora por todas partes; como la profesión y la historia de los protagonistas, como la recuperación de una ópera perdida, como la interpretación física en el teatro de la ópera, como la narración biográfica de un pasado musical. La historia que narra esta novela es un oscuro entramado de historias personales que poco a poco va desarrollándose hasta que, llegado un momento, empieza a mostrarse la luz.
La acción principal se sitúa en Valencia, pero hay otros escenarios (Venecia, Buenos Aires…). Alberto Nebot, oboe solista de una orquesta, es el narrador principal. Pero hay otros narradores porque hay muchas historias, como en un juego de muñecas rusas. Al mismo tiempo, Alberto es secretario de Ricardo Rothenfeld, director de la orquesta de la que forma parte. Otro personaje importante es Ferrán Andreu, musicólogo e investigador. Pero tanto éstos como Patricia, el ama de llaves de Ricardo, Anna, la pareja de Alberto, y éste mismo, giran alrededor de alguien que no aparece en casi toda la novela más que como referencia, pero que funciona como detonante explosivo de la narración: Karolina, la amante de Ricardo.
No es una novela romántica, en absoluto, ni tampoco de intriga , aunque la haya. Si tuviéramos que ponerle un calificativo de género, me inclinaría por lo psicológico. Es una novela que, si dejáramos de lado la música, gira alrededor de una pasión: la venganza.
La novela comienza con la muerte de Ricardo Rothenfeld, muerte natural pero que deja un halo de sospechas sobre los causantes de ella. A partir de ahí empiezan a surgir distintos hilos que se enmarañan, formando no una sino varias madejas que a su vez están enredadas entre sí, creando una intriga y un misterio que el lector podrá averiguar a lo largo del libro.
Un primer hilo: la muerte de Ricardo y la desaparición de Karolina, su vida es un misterio del que solo al final conseguirá el lector averiguar algo; un segundo hilo, una ópera del siglo XVII compuesta por una mujer, Francesca Scotto, ópera cuya autenticidad está en entredicho. Por otra parte, la historia que se remonta al pasado veneciano de Francesca y un caballero inglés, William Relish. Otro hilo, sorprendentemente nos lleva a la Argentina de los años 70: Ricardo y Patricia son argentinos. También hay otros personajes: George, coleccionista de antigüedades, que rescata a su antepasado William. Los anticuarios Derrian y Andrew también juegan un papel. Ricardo y Ferrán tratarán de desvelar las incógnitas surgidas.

Todo ello lo descubrirá el lector conforme avance en una novela que se lee fácilmente, con un estilo llano y directo, como es habitual en Elena Casero. Quizás no encuentre el lector el humor que caracteriza las novelas de Elena, porque el tono general de la novela recae más en la fuerza de la pasión vengativa y la musical.
La idea que flota sobre toda la novela es la de la recuperación y reposición de una obra escrita por una mujer, Francesca Scotto, que hubo de esconder su nombre tras un nombre masculino (Andrea Montecalvo) para poder triunfar en el mundo musical. Si bien el personaje es ficticio, está basado en un personaje real, Francesca Caccini.
El libro incluye una sección con enlaces a las piezas musicales citadas a lo largo de la novela, así como información sobre esta compositora del barroco. También incluye una sección explicativa del montaje de una producción operística.
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https://www.moonmagazine.info/las-operas-perdidas-de-francesca-scotto-de-elena-casero/?fbclid=IwAR3Gl2K7P9egxFSLQn_Rh23WF5OUSJPCHzCC0yuK9jJRWGYDZTJvcWXTAdA

No suelo empezar mis reseñas comentando la sinopsis, pero estoy segura de que en cuanto tengáis una idea sobre el argumento de Las óperas perdidas de Francesca Scotto, sentiréis deseos de saber más sobre el último trabajo de la valenciana Elena Casero, autora de novelas como Tango sin memoriaDemasiado tardeTribulaciones de un sicarioDonde nunca pasa nada, un libro de relatos titulado Discordancias y otro de microrrelatos: Luna de perigeo.
«Ricardo Rothenfeld, reputado director de orquesta y gran aficionado a coleccionar objetos antiguos relacionados con la música, se hace con el manuscrito de L’amore del cavaliers, una ópera inédita del siglo XVII. Dicho manuscrito se encontraba en un lote de libros que un noble inglés se ve obligado a vender para saldar las muchas deudas que su familia ha contraído.  Cuando Ricardo intenta demostrar su autenticidad, se desata un juego de venganzas que afectará a todas las personas que se mueven a su alrededor».
Las óperas perdidas de Francesca Scotto es una novela de intriga que se cuela entre las bambalinas de un teatro para contarnos las intimidades de una orquesta, viaja a los albores de la ópera como género y se sumerge en la dictadura argentina buscando los orígenes de Ricardo Rothenfeld.
Música, historia y relaciones personales enredan y desenredan una trama en la que subyace la intención de reivindicar a las compositoras de ópera injustamente olvidadas y, también, su vocación musical, su innegable calidad y su valentía para intentar destacar en un mundo dominado por hombres.
Después de leer la sinopsis de esta novela y descubrir que me interesaba todo de ella, no esperé a terminar las lecturas que tenía empezadas. No me equivocaba. Ha sido una delicia sumergirme entre sus páginas llenas de buena música y una prosa que me ha dejado un sabor de boca como hacía tiempo que no sentía, y es que, de vez en cuando, te encuentras ante una obra que te deja sin palabras, por lo que cuenta, por lo que oculta y el lector tiene que averiguar, con frases que tienes que releer y grabar en tu memoria y procurar no olvidar.
Los temas que trata —música de ópera y dictadura en Argentina, todo ello muy bien desarrollado y con mucha intriga— hicieron que me interesara desde el primer momento. Elena Casero consigue que nos enganchemos a la lectura mediante ese punto didáctico que, a los que amamos este género musical, nos ayuda a comprenderlo mejor. Podėis escuchar «Composiciones para acompañar a la lectura», creedme cuando os digo que son una delicia y que merece la pena leer Las óperas perdidas de Francesca Scotto escuchando esa selección musical.
No sé por qué últimamente solo leo autoras. En realidad, creo que mi subconsciente me dicta que, ya que se nos hace poco caso en la vida actual, al menos, entre nosotras debemos «echarnos un cable» y Elena visibiliza y reivindica a una compositora del siglo XVII. Me pregunto qué pensaría Francesca (o su alter ego, Francesca Caccini, personaje real en el que se ha inspirado la autora) si nos viera en el siglo XXI… Ella firmaba sus composiciones con el seudónimo de Andrea Montecalvo: «era una época difícil para las mujeres,  hasta el punto de que muchos de los papeles para soprano y contralto los realizaban los castrati».
También la autora nos acerca a través de dos de sus protagonistas a uno de los momentos más oscuros de la historia contemporánea: el golpe de estado del 76 en Argentina y las tropelías cometidas por los militares. Yo estuve en la Plaza de Mayo, cuando todavía las madres y abuelas se reunían pidiendo justicia, y tardé tiempo en reponerme de las conversaciones que tuve con ellas, de ver su cara de sufrimiento y sus ojos tristes de impotencia y rabia contenida.
Con tres palabras se define el miedo en esos días: «Nací en Argentina».
Y al final y para rematar, otra frase que debemos guardar: «La vejez sabe y la experiencia recuerda».
Seguiré los pasos de esta autora y leeré lo que ha escrito hasta ahora. Para mí ha sido todo un descubrimiento.

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Entrevista en el blog Libros por doquier
Entrevista
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Reseña en el blog Libros por doquier
Reseña
RESEÑA
El libro que os traigo hoy entremezcla dos de las grandes pasiones de su autora: la música y la literatura. «Las óperas perdidas de Francesca Scotto» es una historia de rencores, de intriga, de venganzas, y también una historia de grandes personajes. Elena Casero ha creado una gran novela que entretiene y engancha desde el primer momento al lector.
Si queréis conocer un poco más a Elena, podéis acceder pinchando aquí a una interesante conversación que mantuvimos.
La historia comienza cuando aparece el cadáver del director de orquesta Ricardo Rothernfeld en su despacho aparentemente fallecido tras un infarto. Ricardo había encontrado el manuscrito perdido de una ópera del siglo XVIIfirmada por Andrea Montecalvo. Pero nadie sabe si esta obra es auténtica o una falsificación, en caso de que se tratara de la auténtica estarían ante una obra de gran valía e importancia. Tras el fallecimiento de Ricardo, la que era su pareja, Karolina se encuentra en paradero desconocido.
En ese momento, Alberto, asistente personal de Ricardo y Patricia, su ama de llaves, iniciarán junto al crítico Ferran Andreu una intensa investigación para averiguar la autenticidad de esta ópera. De esta forma intentarán descubrir la verdad y resolver el misterio que hay alrededor de la muerte de Ricardo.
La trama de «Las óperas perdidas de Francesca Scotto» es una trama compleja a la par que interesante y original. Elena nos lleva de la mano por un mundo que le apasiona, el de la música y ha recurrido a documentarse de forma magistral acerca del complejo método de montaje de una ópera y todos los entresijos que le acompañan. La historia está muy bien urdida, sin dejar ningún hilo suelto. Elena va paso a paso, pero sin pausa, hasta un final perfectamente hilado.
«Las óperas perdidas de Francesca Scotto» está plagada de magníficos personajes, creados con absoluta maestría por parte de su autora que nos zambulle en el interior de cada uno de ellos para mostrarnos su lado más oculto. De entre todos destacaría a las mujeres, Elena ha querido resaltar a las mujeres del siglo XVII, concretamente a la autora de la ópera “L’amore del cavaliere” que fue injustamente olvidada. Para mi el personaje más entrañable es el de Patricia, ama de llaves de Ricardo que oculta una tremenda historia.
Elena ha demostrado que narrar una historia magistralmente bien armada no está para nada reñida con crear unos personajes complejos y al mismo tiempo realizar un estudio detallado de la sociedad.
Es la primera novela que leo de la autora, pero tengo claro que, a partir de ahora, no le voy a perder la pista. Os invito a todos a que disfrutéis leyendo esta historia porque encontrareis en ella una narración intimista con una intriga bien planteada a partir de unos grandes personajes que intentan huir de un pasado, que buscan venganza y que, en ocasiones, necesitan olvidar. Una novela de secretos y silencios que se pueden aplacar con la maravillosa música que la autora nos propone en el libro y que podemos escuchar para acompañar su lectura.
Agradecer tanto a la Editorial como a Elena el haberme hecho llegar un ejemplar del libro para su lectura y reseña en el blog.
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Lo absoluto no existe- Francisco Pérez Benedicto

Comencé la lectura de Las óperas perdidas de Francesca Scotto, de la escritora Elena Casero con dos puntos de interés: Por un lado la ópera, ese mundo fascinante que es mucho más que clásico y mucho más que teatro y mi curiosidad por ver cómo habría sido fusionada en la trama de una novela y por otro lado, el hecho de ser mi primera lectura de Elena Casero.
Además, había asistido ya a la magnífica presentación que Raúl Ariza hizo de la novela en la librería Noviembre de Benicàssim, donde siempre nos tratan muy bien.

Y para completar el estado perfecto pre-lectura me embarqué en un largo viaje por Irán-Turquía-Bangladesh. Así que disponía de tiempo, calma de vuelo y sosiego para acometer la lectura. Desde Estambul a Doha con escala hacia Dhaka, la saboreé.

Y enseguida recordé algo que Raúl mencionó sobre la prosa de Elena. Algo así como que al leer sus novelas parece que se han escrito de forma muy fácil y sencilla, con un lenguaje cercano, pero precisamente por ello, nada fácil de hacer. Desde el comienzo me gustó mucho el planteamiento del misterio de la novela y el posicionamiento de la autora a la hora de narrarlo. Para mí esta novela es una mezcla perfecta de música e intriga que te obliga a permanecer pegado a la página. Me gusta mucho la forma en la que Elena trata las relaciones personales, se nota quién domina a quién, cuándo hay una posición de subordinación, o de enamoramiento, de envidia o de homenaje. Hay un pasado que vuelve, que aumenta la intriga y que imbrica dos tiempos narrativos diferentes de forma magistral. Los diálogos son ágiles algo que a mí me interesa mucho como lector y la cantidad de información sobre el género operístico que dosifica a modo de pequeñas píldoras es la adecuada para interesarte por él, incluso si no se es demasiado aficionado al género lírico.

Mientras estoy escribiendo esta crónica de lectura, estoy escuchando la pieza Danzón no 2, dirigida por Alondra de la Parra (y he de reconocer que es la primera directora de orquesta que descubro).

Las recomendaciones musicales de Elena son otra de las joyas de su novela y aunque yo soy un mayor amante de la música de cuerda (no tanto la de viento) he de reconocer que me han conquistado.

Para completar mi crónica diré que el final me parece perfecto y no imaginé que iría por ese camino así que me ha sorprendido y gustado a partes iguales.

Si tuviera que definir esta novela con tres palabras, diría estas tres: Sosiego, descubrimiento e intriga.





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