miércoles, 6 de abril de 2022

Lectura pública en un llogaret: l’experiència de Los Isidros (Requena)

Ya ha pasado mes y medio desde aquella Trobada de Bibliotecarios en Requena. Tiempo suficiente para repasar los recuerdos y digerir los resultados.
Me invitaron a participar para contar, en pocos minutos, creo que fueron escasamente quince, cómo funciona el llamado Punto de lectura de Los Isidros.
El lugar del encuentro, la Iglesia de San Nicolás de Requena. Una iglesia reconstruida y dedicada a eventos culturales, con una hermosa cúpula acristalada para sustituir la piedra.






Fui la penúltima en intervenir. Los anteriores tampoco anduvieron con mucho margen para exponer sus proyectos, realizados o no. Había que contarlo todo de una manera un tanto apresurada. 

Era la primera vez que asistía a una trobada de bibliotecarios. Fue muy interesante saber cómo se maneja el tema de las Bibliotecas públicas tanto en Castilla y León como en Castilla la Mancha. Saber cuáles son las reivindicaciones de las personas, en su mayoría mujeres, que se encargan de las bibliotecas. 

Pude comentar el tema de la biblioteca de la aldea con dos concejalas: la de Cultura y la de Educación e Inclusión.

Comenté la lejanía de la biblioteca del centro urbano de la aldea. La nula visibilidad desde el exterior. Solución: que los niños del colegio pinten un mural. ´
Mi petición para cambiar la ubicación de la biblioteca, impensable. 
Las condiciones del interior en el edificio: el frío. 
Solución: compartir calefactores con el centro social.
Presupuesto: ninguno. Dependemos de la concejalía de aldeas a través del alcalde pedáneo.

Después de mi intervención, de la supuesta originalidad de este punto de lectura, de que sea una persona, por propia voluntad y amor al arte, se dedique a gestionarlo, nadie de los intervinientes me preguntó, ni se interesó por nada. Solo recibí apoyo por parte de los bibliotecarios que se ofrecieron a cederme libros. 


El amor al arte es eso; puro y desinteresado amor.